¿Produce nuevas neuronas el cerebro adulto? Qué muestran las pruebas en 2026

Kawaii cat inside glowing brain holding neuron sparklers

¿Puede un cerebro humano adulto producir nuevas neuronas? Las pruebas respaldan cada vez más que puede hacerlo en el hipocampo, pero esa respuesta deja preguntas importantes: cuántas células se producen, cómo maduran y qué aportan a la memoria o a las enfermedades. La investigación ha superado la simple oposición entre un cerebro fijado para siempre y otro que se renueva sin cesar.

Por qué la pregunta se volvió controvertida

En 1998, Eriksson, Gage y sus colegas examinaron tejido post mortem de personas que habían recibido BrdU, una sustancia que se incorpora al ADN durante la división celular. Combinar ese marcaje con marcadores neuronales respaldó la formación de nuevas neuronas en el giro dentado adulto, una parte del hipocampo.

Los hallazgos posteriores no siempre coincidieron. El estudio de Sorrells y sus colegas de 2018 informó de un fuerte descenso durante la infancia hasta niveles indetectables en adultos con los métodos empleados. En cambio, Moreno-Jiménez y sus colegas, en 2019, identificaron numerosas neuronas inmaduras en muestras adultas procesadas cuidadosamente, con menos neuronas de este tipo y una maduración alterada en la enfermedad de Alzheimer.

Esos hallazgos no pueden conciliarse simplemente declarando «mejores» los métodos de un laboratorio. Importan el procesamiento del tejido, la especificidad de los marcadores y la distinción entre una célula inmadura y una recién formada. Examinar tejido donado también es distinto de seguir todo el desarrollo de una célula en una persona viva.

Qué aportan los trabajos más recientes

Un estudio del Karolinska Institutet publicado en Science en 2025 combinó varios métodos, entre ellos el análisis de la actividad génica en núcleos individuales y técnicas espaciales. El equipo identificó progenitores neurales en proliferación en el hipocampo adulto, aportando pruebas de la existencia de células a partir de las cuales pueden desarrollarse nuevas neuronas. Su número variaba considerablemente entre individuos.

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En febrero de 2026, Disouky y sus colegas publicaron otro estudio en Nature. Analizaron 355.997 núcleos de muestras post mortem del hipocampo en grupos que diferían en edad, capacidad cognitiva y patología de Alzheimer. Son núcleos celulares, no 355.997 participantes.

Los investigadores identificaron células madre neurales, neuroblastos y neuronas inmaduras, y compararon sus perfiles moleculares. Encontraron diferencias asociadas con la patología de Alzheimer y con una memoria excepcional en adultos mayores. Esas asociaciones ayudan a identificar mecanismos para futuras investigaciones; no establecen que aumentar la neurogénesis prevenga la demencia.

Por qué esto todavía no es una prescripción

Es fácil fundir tres preguntas en una sola: si las células existen, si realizan una aportación funcional y si un tratamiento puede mejorar esa aportación de forma segura. Responder afirmativamente a la primera no responde automáticamente a las otras dos.

Del mismo modo, un resultado en roedores no puede convertirse directamente en la afirmación de que una rutina de ejercicio o un suplemento concretos producen una cantidad determinada de neuronas en humanos. Este artículo no ofrece un protocolo para «potenciar» la neurogénesis ni recomienda cambiar un tratamiento.

Una visión más útil

Neurogénesis significa generar neuronas. No debe utilizarse como sinónimo de todas las formas de plasticidad cerebral, que también incluyen cambios en las células y conexiones existentes. La presencia o ausencia de un proceso no es un veredicto sobre si los adultos pueden aprender.

Lo interesante es que distintas herramientas ofrecen ahora pruebas complementarias. El siguiente reto es comprender la magnitud y las consecuencias del proceso, en lugar de tratar cada nuevo resultado como un permiso para anunciar un milagro o un vuelco definitivo.

Revisión editorial: 10 de septiembre de 2026. Se añadieron investigaciones de 2025 y 2026, se corrigieron la atribución y la cronología, y se eliminaron una referencia no verificada a un metaanálisis y deducciones terapéuticas sin respaldo.

Traducción al español del artículo original en inglés del 2026-03-28. Traducido con ayuda de IA el 2026-11-02; las referencias temporales siguen siendo las del original.

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